“Doctor, siento la boca como de arena” es una de las frases que más escuchamos en las visitas domiciliarias. La xerostomía, o sensación de boca seca por disminución de la saliva, es uno de los problemas bucales más frecuentes —y más subestimados— en personas mayores. No es simplemente una molestia: la saliva cumple funciones esenciales para proteger los dientes, facilitar la masticación, el habla y prevenir infecciones.
¿Por qué aparece con más frecuencia en la vejez?
La causa más común no es el envejecimiento en sí mismo, sino la polifarmacia: el uso simultáneo de varios medicamentos, muy habitual en personas mayores que manejan hipertensión, diabetes, depresión, insomnio o enfermedades cardíacas al mismo tiempo. Existen más de 500 medicamentos de uso común asociados a boca seca como efecto secundario, entre ellos antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos, antihistamínicos y diuréticos.
A mayor cantidad de fármacos distintos que toma una persona, mayor es el riesgo de xerostomía significativa, incluso si cada medicamento por separado tiene un efecto leve sobre la salivación.
Por qué no es “solo una molestia”
La falta de saliva suficiente tiene consecuencias concretas:
- Aumenta el riesgo de caries, incluso en personas que nunca tuvieron problemas dentales antes.
- Favorece infecciones por hongos (candidiasis oral).
- Dificulta el uso de prótesis dentales, que dependen de una película de saliva para mantenerse estables.
- Puede afectar el habla y la deglución.
- Provoca mal aliento persistente.
Qué se puede hacer (sin dejar de tomar los medicamentos necesarios)
Es fundamental aclarar algo: nunca se debe suspender o modificar un medicamento indicado por el médico tratante solo por su efecto en la boca. Lo que sí se puede hacer es manejar el síntoma y proteger la salud dental mientras se toma ese tratamiento.
- Hidratación frecuente en sorbos pequeños durante el día, en lugar de grandes cantidades de golpe.
- Uso de sustitutos de saliva o geles humectantes específicos para boca seca, disponibles en farmacias.
- Evitar enjuagues bucales con alcohol, que resecan aún más la mucosa.
- Masticar chicles o pastillas sin azúcar, que estimulan la producción de saliva restante.
- Aumentar la frecuencia de controles dentales, ya que el riesgo de caries es más alto y progresa más rápido.
- Revisar con el médico tratante si existe la posibilidad de ajustar dosis o combinaciones, sin suspender por cuenta propia.
El rol del control dental en pacientes polimedicados
En Dentimoov, cuando evaluamos a un paciente mayor en su domicilio, revisamos siempre qué medicamentos está tomando, ya que esto cambia por completo el enfoque preventivo: alguien con boca seca por polifarmacia necesita controles más seguidos, fluoruro tópico y atención especial a la adaptación de sus prótesis, que en estas condiciones tienden a perder estabilidad con mayor facilidad.
¿Tu familiar toma varios medicamentos y se queja de boca seca? Podemos evaluar su caso en casa y armar un plan de cuidado preventivo adaptado a su tratamiento médico actual.



